Nuestra cultura es la del festival. En España
tenemos una riqueza apabullante en términos folclóricos, y muestra de ello es
la Rapa das Bestas que se celebra en la localidad gallega de Sabucedo.
Se trata de otra de nuestras fiestas
tradicionales típicas y, como siempre, es pintoresca. El planteamiento suena
simple: acorralar un montón de caballos bravos y tumbarlos para cortarles las
crines. Sin embargo, su ejecución te deja perplejo. Ver como tres personas contundentes
se cuelgan del cuello de un caballo hasta tirarle al suelo es muy salvaje. Además
todo esto va acompañado de gaiteros y público que aplaude y alienta cada vez
que los aloitadores que están pelando a las bestias logran reducir a una de
ellas.
La situación es cambiante. Hay momentos calmados
y silenciosos, en los que sólo se observa a los caballos y se estudia cuál va a
ser el próximo objetivo. Cuando el primer valiente se lanza a por él, instantáneamente
el ánimo se revuelve. Incluso se crea una atmósfera que en algún momento puede llevarte
a pensar que el Guernica ha cobrado vida y tú estás ahí metido. Una vez
reducido el animal, se recortan las crines y se enseñan como símbolo de victoria.
Y así van pasando uno a uno la tijera.
Como ocurre con la mayoría de las actividades sociales que llevamos a cabo, las circunstancias del momento son lo que le da sentido y hace que no sea una estupidez. La tradición y la pasión de los participantes despiertan las emociones de los que lo presencian, que de alguna forma, es lo que nos permite medir la magnitud de un espectáculo.
Como ocurre con la mayoría de las actividades sociales que llevamos a cabo, las circunstancias del momento son lo que le da sentido y hace que no sea una estupidez. La tradición y la pasión de los participantes despiertan las emociones de los que lo presencian, que de alguna forma, es lo que nos permite medir la magnitud de un espectáculo.





que chulo
ResponderEliminar